En un hecho inédito en la historia de Corea del Sur, la ex primera dama Kim Keon-hee fue arrestada la noche del martes, tras años de escándalos que la vincularon con joyas y bolsos de lujo, presunto tráfico de influencias y acusaciones de injerencia política. Su detención se produjo meses después de la destitución de su esposo, el expresidente Yoon Suk-yeol, y marca la primera vez que una pareja presidencial es encarcelada simultáneamente en el país asiático.
De empresaria cultural a figura política
Nacida en 1972 en el condado rural de Yangpyeong, provincia de Gyeonggi, Kim estudió arte en la Universidad Kyonggi y desarrolló una carrera en el sector cultural. Permaneció fuera del foco mediático hasta 2012, cuando contrajo matrimonio con Yoon, entonces fiscal en ascenso.
Su imagen pública comenzó a fracturarse en 2021, durante la campaña presidencial de su esposo, al revelarse que había inflado su currículum con datos falsos. La propia Kim lo admitió en una rueda de prensa y pidió disculpas, alegando “falta de experiencia social”.
Lujo, sospechas y un círculo cada vez más estrecho
A las acusaciones de falsificación se sumó su presunta implicación en una red de manipulación bursátil vinculada con Deutsch Motors, distribuidor local de BMW, entre 2009 y 2012.
En 2022, ya como primera dama, un vídeo la mostró recibiendo una bolsa Dior valorada en unos 2.200 dólares de un pastor coreano-estadounidense que se hizo pasar por simpatizante en una operación encubierta. Ese mismo año, durante la cumbre de la OTAN en Madrid, fue vista con un collar Van Cleef & Arpels de unos 43.000 dólares, que afirmó era una imitación. Sin embargo, la constructora Seohee confesó haberle hecho el regalo, que Kim devolvió años después.
Su madre, Choi Eun-soon, también estuvo en el ojo del huracán: fue arrestada en julio de 2023 y condenada a un año de prisión por falsificar documentos en un acuerdo inmobiliario.
La protección se desvanece
Durante el mandato de Yoon, Kim evitó que las investigaciones prosperaran gracias a la negativa del entonces presidente a aprobar la designación de fiscales especiales. Pero la destitución de Yoon, en diciembre pasado, por un fallido intento de instaurar la ley marcial, abrió la puerta a un cambio radical. La nueva Administración liberal de Lee Jae-myung reactivó los procesos judiciales contra ambos.
Los cargos clave
Kim enfrenta 16 cargos, aunque su arresto se basa principalmente en tres: su implicación en el caso Deutsch Motors, la influencia indebida en la designación de un candidato oficialista para una elección parcial en 2022 y la recepción de artículos de lujo entre abril y agosto de ese mismo año, supuestamente entregados por un chamán y miembros de la Iglesia de la Unificación a cambio de favores empresariales. Entre los obsequios se mencionan un collar de diamantes y dos bolsos Chanel.
La Iglesia negó cualquier implicación institucional.
De ‘V0’ a prisionera en aislamiento
En círculos políticos, Kim era apodada “V0” —un guiño a una supuesta influencia mayor que la del propio presidente, llamado “V1”—, pese a que había prometido no intervenir en asuntos de gobierno. Las acusaciones apuntan a que aprovechó su posición para obtener beneficios personales, mientras su afición por el lujo alimentaba el escrutinio mediático.
A ello se suman recientes investigaciones que derivaron en la retirada de sus títulos de maestría y doctorado por irregularidades académicas.
Hoy, Kim permanece en una celda de aislamiento en el Centro de Detención de Nambu, donde pasará al menos 20 días mientras avanza el proceso judicial. Antes de ser trasladada, dijo lamentar “haber causado preocupación al pueblo siendo alguien insignificante”, una frase que contrasta con la influencia que muchos le atribuían en los pasillos del poder.
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