Al menos trece personas recibieron atención médica por inhalación de humo como consecuencia del incendio que tuvo lugar este jueves en la cumbre climática de la ONU (COP30), en la ciudad de Belém, en la Amazonía brasileña.
El Gobierno de Brasil, anfitrión de la cita, informó en una nota que el estado de las personas intoxicadas «está siendo monitoreado», sin dar mayores detalles.
Previamente, el gobernador del estado brasileño de Pará, Helder Barbalho, y el ministro de Turismo de Brasil, Celso Sabino, informaron a los periodistas que no había habido heridos.





