Con la Gran Arena del Cibao abarrotada a su máxima capacidad y cientos de militantes permaneciendo en las afueras sin poder ingresar, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) celebró este domingo su undécimo aniversario con un acto multitudinario encabezado por el presidente de la República, Luis Abinader, en una jornada marcada por el discurso de unidad, la defensa de la institucionalidad y un claro mensaje político de cara al 2028.
Uno de los momentos más contundentes del discurso de Luis Abinader fue su advertencia frontal contra la corrupción, la cual calificó como una “alta traición” a los principios fundacionales del partido.
“El que permite o participa en actos de corrupción traiciona el compromiso colectivo de transformar el país”, afirmó, en una clara defensa del Ministerio Público independiente y de la separación de poderes.
El mandatario destacó que durante su gestión se ha fortalecido la institucionalidad democrática y se blindó la Constitución para impedir la perpetuidad en el poder. “Limitamos el poder por convicción, otros lo perdieron por agotamiento y por el hartazgo del pueblo”, subrayó.
En ese sentido, recordó que fue impulsada una reforma constitucional para cerrar la posibilidad de reelecciones indefinidas, enviando un mensaje claro a las futuras generaciones: “Aquí el poder tiene fecha de caducidad”.





