Naciones Unidas ha condenado este miércoles la última oleada de ataques llevados a cabo por el Ejército de Rusia contra varias localidades de Ucrania, que ha dejado decenas de muertos y más de un centenar de heridos, mientras que ha interrumpido los servicios básicos en territorio ucraniano.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha dicho que le «horroriza especialmente el elevado número de víctimas civiles en la ciudad de Ternópil, en el oeste de Ucrania, a cientos de kilómetros de la línea del frente», mientras que ha indicado que «el horror de los potentes misiles de largo alcance, combinado con las oleadas de drones», ha quedado «dolorosamente expuesto esta mañana en Ucrania».
«La población civil y la infraestructura civil están claramente protegidas por las leyes de la guerra. Los patrones recurrentes de aparentes violaciones de los principios fundamentales del Derecho Humanitario de distinción, proporcionalidad y precaución suscitan una preocupación particularmente grave y deben ser investigados de forma inmediata, exhaustiva e independiente», ha sostenido.





