Las recaudaciones fiscales por concepto de los impuestos a la minería podrían definirse como la tabla de salvación para los ingresos del Gobierno dominicano durante el 2025. Cuatro figuras impositivas vinculadas a ese sector registraron un crecimiento de un 209.7 % el año pasado, impulsado principalmente por el incremento de los precios del oro.
El precio de la onza de oro se encareció casi en 3,000 dólares durante el último año, un aumento que, de acuerdo con analistas internacionales, estuvo impulsado por la incertidumbre global que provocan las políticas del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Ese incremento en el costo del metal dorado benefició las finanzas públicas de la República Dominicana, a través del aumento de los ingresos que recibió la Dirección General de Impuestos Internos por concepto del impuesto sobre la renta (ISR), el de retorno neto de fundición (RNF), el de participación sobre utilidades netas (PUN) y el impuesto mínimo anual (IMA).
Un experto impositivo consultado por Diario Libre explicó cómo el fisco logró aprovechar el incremento en los precios del oro para aumentar sus ingresos provenientes de la segunda enmienda al Acuerdo Especial de Arrendamiento de Derechos Mineros (CEAM), firmado entre la empresa Pueblo Viejo Dominicana Corporation (PVDC) y el Estado dominicano.






