Landrón expresó la tolerancia cero ante la mortalidad materno-infantil evitable e instó al personal de salud a cumplir estrictamente los protocolos establecidos para el manejo de las diferentes condiciones que pueden presentarse durante el embarazo, parto, puerperio y en la atención del recién nacido.
En ese sentido, destacó que el sistema público de salud dispone de los recursos necesarios para responder de manera oportuna a las emergencias obstétricas y neonatales, por lo que exhortó a fortalecer la vigilancia clínica y la aplicación rigurosa de las guías y protocolos de atención.
El funcionario resaltó, además, la transformación experimentada por la Red Pública y las mejoras alcanzadas en la gestión hospitalaria, que han permitido fortalecer las condiciones financieras de las maternidades y hospitales que ofrecen atención materno-infantil.