Decenas de miles de personas recibieron la orden de abandonar sus hogares en California el viernes 22 de mayo después de que un enorme tanque químico comenzara a presentar una fuga, liberando gases tóxicos sobre una zona densamente poblada y generando riesgo de explosión.
El tanque contenía 7.000 galones (26.000 litros) de metacrilato de metilo, un líquido volátil e inflamable utilizado para fabricar plásticos, mientras los bomberos advertían que la situación era grave.
“Literalmente solo quedan dos opciones”, dijo el comandante del incidente, Craig Covey. “El tanque falla y derrama unas 6.000 o 7.000 galones de químicos muy peligrosos en el estacionamiento y sus alrededores, o entra en una reacción térmica descontrolada y explota, afectando también los tanques cercanos que contienen combustible u otros químicos. Estamos realizando estas evacuaciones preparándonos para esas dos posibilidades: que falle o que explote”.
El jefe de Policía de Garden Grove, Amir El-Farra, indicó que unas 40.000 personas estaban afectadas por la orden de evacuación, aunque varios miles se negaban a abandonar sus viviendas
Imágenes aéreas difundidas por canales locales mostraron chorros de agua siendo lanzados sobre el tanque, que tiene capacidad para 34.000 galones.


